lunes 2 de mayo de 2011

Día 117: O nuevo día 1




Tal vez algún día lleguemos a ser preciosos, como pequeñas lunas que se posan en las palmas de las manos. Cuerpos celestes del tamaño de un botón que bajan a La Tierra para quedarse. Tacto helado y rugoso, color blanco y brillante robado de la luz de los reyes.
Esperaremos a que lleguen tiempos mejores mientras dedos ajenos dibujan sonrisas en nuestros labios hasta que ellas vengan solas al son del bello erizado y la piel eléctrica.
Seremos cuerpos brillantes. Y no sabremos qué parte es verdad y qué parte es mentira, con un cuerpo celeste en la mano estaremos tocando el cielo.

domingo 9 de enero de 2011

Día 116



Tal vez por eso ya no me explico como antes, ni escribo como antes. Porque te diría muchas cosas que vinieron por casualidad y sorpresa pero no te las mereces.

No mereces saber que he vuelto a sonreír una media de 43 veces al día. A tener ganas de que me crezca el pelo. Que he tirado el vestido que no llegaste a ver a la basura. Que me han dedicado la canción más de una vez, y que me atreví a decir que ya estaba desgastada antes de que la diéramos de sí. Que me dejé querer más de una vez.

No mereces saber que no me acuerdo de ti ni mucho ni poco, solo lo justo. Ni tampoco cuál es la verdadera razón de por qué he llegado a darme cuenta de cómo puede llegar alguien a ser tan infeliz. Porque si tú estás ciego, entonces yo estoy sorda.

sábado 8 de enero de 2011

115

Acostarse con sueño y salir de la duermevela con un ataque de pánico. Ya son varios meses.
¿Qué me pasa?

No debería pasar.

jueves 23 de diciembre de 2010

Día 114: Catarsis.



Cada vez que me que hundo me corto el pelo.

Puede ser un cambio de aires, o puede ser lo que otros toman como autolesión. Me arranco en trozos. Me despedazo poco a poco a la búsqueda de quedarme en carne viva, de arrancarme de raíz, de encontrar lo que ya no expresa mi cara, ni pronuncia mi boca, ni se me marca en los ojos.

Pequeños pedazos de dolor en el suelo, pequeños pedazos de dolor que se quedan pegados en escote, cuello y nariz....

Me arranco la piel a tiras en busca de felicidad momentánea; doloroso placer el de verse aún más terrible de lo habitual, doloroso placer como acariciarse en el pico de una uña que se te clava...
Imagino Anas que que no existen, y me acaricio con la mano el cuello y por la nuca más desnudos que el día anterior. Y deslizo los dedos en mi pelo corta. Pero no dejo de ser yo, y de sentirme yo, y de comportarme como yo, y de recibir lo que pensaron para mí.

La misma cabeza mutilada que a ojos de los demás sigue pasando lo mismo. Aunque intente proyectarse distinta. ¿La gente cómo evoluciona tan rápido?


PICS: Vista por http://sofiadregen.blogspot.com y puestas sin su permiso.... (Oct 2010 Alicante)

miércoles 15 de diciembre de 2010

Día 113: Temblor

Un día caminamos y no pasa nada. Nos tiran los tejos, nos sonrojamos y no pasa nada.

Nos levantamos, nos lavamos la cara, comemos, hacemos la cama, caminamos, leemos, escuchamos música, hablamos por teléfono o por Internet, tomamos cañas. Y no pasa nada.

Nos acostamos con sueño. Y no pasa nada.

No pasa nada hasta que estás a punto de que el sueño venza y de repente te das cuenta de que el esternón nota golpes más rápidos de los que debería, y que te tiemblan las manos. Temblor gana al cansancio y terminas levantándote a hacer algo que no te apetece y que no habías metido en tus planes: drogarte un poco.


Y luego me preguntan por qué ya ni leo lo que escribo en el blog mientras lo hago....

miércoles 1 de diciembre de 2010

Día 112.


Por un segundo se me para el corazón. Lo que tardo en percibir con los ojos cerrados qué hay a un milímetro de traspasar mi espacio vital. De esos segundos que son como agujeros en el tiempo. Y duran años. Y a pesar de la levedad, y que no abro los ojos, dibujo, alturas, distancias y gestos en rostros.

Y respiro, y late mi corazón levemente arrítmico, y se traspasan espacios vitales

Y late rápido. Y me despierto dándome cuenta que o sueño tonterías, o necesito un repaso.

Y veo borroso, y no me puedo dormir. Y me tiemblan las manos mientras recorro lo que tarde o temprano serán arrugas en mi cara.


Envejecer es una cosa triste cuando no contigo no crece nada.

viernes 3 de septiembre de 2010

Día 111: Sin Más

Y es que estos días no hago más que pensar y pensar y penar...

y tal vez sean las cosas simplemente así:

Los poderosos no tienen ningún interés más allá que la defensa de lo que es suyo. No tienen ningún ideal político ni religioso, y sin embargo, son hombres todos ellos unidos para defender una política y un ideal, ¿Era precisamente esa falta de ideales la que les permitía unirse? ¿Sería precisamente la existencia de ideales, opiniones y voluntad, la que nos impide unirnos a las personas que no están a la derecha?

Y no es mío, es de Arturo Barea, quien desde hace ya casi 15 días me ayuda a dormir por las noches.